
La Prevención Combinada es una estrategia integral en salud sexual que combina múltiples métodos para reducir el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS), incluido el VIH, y prevenir embarazos no deseados. Esta estrategia reconoce que un solo enfoque puede no ser suficiente para abordar todas las facetas de la salud sexual.
La Prevención Combinada incluye una variedad de métodos, como el uso correcto y consistente de preservativos, la promoción de la educación sexual integral, el acceso a pruebas regulares de ITS, como el Auto-Test, el tratamiento oportuno de las ITS detectadas, la Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) para personas con alto riesgo de VIH, y la Profilaxis Post Exposición (PEP) de emergencia, la orientación conductual, la Reducción de Riesgos en el consumo de alcohol y drogas durante el sexo, el uso de condones y la implementación de políticas de salud pública que promuevan la igualdad de género y la equidad en la atención médica.
Al combinar varios métodos de prevención, la prevención combinada busca abordar las necesidades y circunstancias individuales, así como los factores sociales, culturales y estructurales que influyen en la salud sexual. Esta estrategia tiene como objetivo proporcionar una caja de herramientas a las personas sexualmente activas.
